DUELO
El duelo es un proceso natural que ocurre cuando pierdes algo o a alguien importante en tu vida. Su función esencial es ayudarte a procesar y superar dicha pérdida. Durante este proceso aparecen una serie de fases (negación, ira, tristeza y aceptación) que ayudan a la persona a transitar la pérdida. De manera que la persona consigue adaptarse a la nueva situación.
Hay distintos tipos de pérdidas. En muchas ocasiones se produce tras la muerte de un ser querido, pero en otras muchas está ligado a la pérdida de un objeto con el que tienes un fuerte vínculo. También se produce ante una separación de pareja, a la ruptura de una amistad, al perder el trabajo, a la pérdida de las propias capacidades, etc.
Un duelo normal es muy doloroso, pero no necesariamente requiere de tratamiento profesional. Aunque algunas personas lo solicitan para que un psicólogo realice un acompañamiento en el proceso y ayude a manejarlo mejor. En cambio, sí es necesaria la intervención de un profesional cuando se trata de un duelo complicado o traumático.
En estos casos, la persona no ha podido procesar su pérdida correctamente y se queda estancada en alguna de las fases del duelo.
Síntomas del duelo complicado
Los síntomas relacionados con un duelo complicado son:
- Se prolonga en el tiempo sin que se produzca ningún cambio.
- Dificultad para asimilar y aceptar la pérdida. Negación de lo ocurrido.
- Aparece algún trastorno psicológico (depresión, ansiedad…).
- Para aliviar el dolor se recurre a conductas desadaptativas o evasivas (consumo de alcohol y drogas).
- Sentimiento de culpa por no haber podido hacer algo para evitar la muerte, o no haber hecho lo suficiente.
- Conjunto de emociones y sentimientos muy intensos como rabia, ira, desesperanza, soledad, profunda tristeza, ansiedad elevada, etc.
- Añoranza muy intensa hacia el fallecido (recuerdo de su ausencia con enorme y profunda tristeza).
- Aparición de síntomas de estrés postraumático por las características de la muerte como: imágenes intrusivas sobre lo ocurrido o fantasear sobre el sufrimiento que ha podido pasar el ser querido, etc.
- Evitar todo lo que recuerde a la persona fallecida o, por el contrario,atención excesiva a objetos, recuerdos o ropas de la persona.
- Pensamientos intrusivos acerca del fallecido o desear haber muerto en vez de él o ella.
- Conductas de búsqueda del fallecido a pesar de saber que está muerto.
- Síntomas de disociación o desconexión emocional para no sufrir.
Factores de riesgo del duelo complicado
Estos son algunos de los factores de riesgo que pueden desencadenar un duelo complicado:
- Una pérdida súbita o inesperada.
- Muerte por catástrofes, asesinatos o suicidio.
- Muerte de niños o jóvenes.
- Pérdidas acumuladas, muy seguidas o pérdidas múltiples en un mismo suceso.
- Duelos previos no resueltos.
- Relación ambivalente o complicada con la persona fallecida.
- Intensa dependencia económica, social y emocional con el fallecido.
- Existencia de antecedentes de trastornos mentales en el doliente.
- Falta de una red de apoyo social o deficiente.