Cómo terminar una relación de pareja

CÓMO TERMINAR UNA RELACIÓN DE PAREJA Y COMUNICAR LA NOTICIA DE LA SEPARACIÓN

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La persona que decide dejar la relación también sufre

Normalmente cuando se habla de una ruptura se suele enfocar desde el punto de vista de la persona “dejada”, pero ¿cómo vive la ruptura la persona que se plantea dejar la relación? Si este es tu caso, estoy convencida de que no has estado exent@ de los vaivenes emocionales que se producen durante el proceso de ruptura. Tú también iniciarás un proceso de duelo incluso antes de dar por terminada la relación, y es muy posible que esté marcado por las dudas, el fracaso personal, la culpa o los remordimientos.

Es desolador ver como las expectativas que habías volcado en esa persona y en la relación se desvanecen. Ahora te toca aceptar que lo que un día os unió y os mantuvo unidos, ya no existe. Y no puedes seguir viviendo de un recuerdo.

Esto puede ser una fuente de mucho malestar emocional y ocasionar síntomas de ansiedad, estrés, insomnio, dificultades de concentración, desgana, cansancio, frustración, irritabilidad o baja estado de ánimo…

Así que, con todo este panorama, asumir que se acabó es un proceso muy duro. Pocas cosas hay peores que sentir que ese lugar ya no es el tuyo.

Al principio, pueden surgir dudas sobre si estás tomando la decisión acertada o si después te arrepentirás de haberla tomado. Que te machaques pensando en “¿Cómo no me di cuenta antes?” “¿por qué no actué de otro modo en su momento?” Y quizás te cuestiones si ya lo has intentado lo suficiente o si te merece la pena seguir luchando por la relación. No hay una respuesta sencilla. Sin embargo, la idea de separarte va tomando cada vez más forma en tu cabeza porque te sientes atrapado en una relación sin futuro. Y es imposible seguir mirando para otro lado.

¿Te suena algo de todo esto? Y es que a veces las cosas se rompen y ya no hay forma de arreglarlas. Intentas hacer de todo hasta la extenuación, pero ya has llegado a un punto de no retorno, en el que sabes que lo vuestro simplemente ha dejado de funcionar. Aunque le sigas queriendo, porque con esto, no basta. Solo queda armarse de valor y dar el temido paso.

Así que empiezas a prepararte para el final y a visualizarte fuera de la relación. Y es aquí donde surgen sentimientos contradictorios, porque, aunque es un alivio imaginarte construyendo la nueva vida que deseas tener, por otro lado, es una tortura mental porque sabes que conllevará muchos cambios. Y es posible que para alguno de ellos no te sientas preparad@ para afrontarlos. Al final y al cabo tu rutina diaria dará un giro importante.

Entonces llegan la culpa y los remordimientos. Porque no solo tu vida va a dar un vuelco, también la de tu pareja, tus hij@s si los tienes, familia o amigos en común. Y eso da mucho miedo porque sabes el dolor que causará tu decisión en la otra persona. Esto te coloca en una posición muy incómoda: en la del “malo de la película” y el responsable de todo lo negativo que ocurra en adelante. Sea a ojos de los demás o de ti mism@. Porque no sería nada extraño, que te rondara por la cabeza la idea de que le “arruinarás la vida”, que le arrebatarás su presente y su futuro despojándole de aquellos proyectos que teníais en común, o que romperás el hogar familiar, sufriendo mucho por todo lo que tendrán que atravesar tus hij@s.

A lo mejor también tienes la sensación de estar viviendo una mentira porque sigues con él o ella a pesar de que, en tu cabeza, ya has tomado la decisión. El miedo a tener que decírselo te paraliza. No sabes ni por dónde empezar y te sientes perdid@ o confus@. Probablemente esto haya afectado a la manera que tienes de relacionarte con la que todavía es tu pareja empeorando aún más las cosas entre vosotr@s.

Entre otras cosas, puede que descargues tu malestar sobre tu pareja, que evites sus muestras de afecto o pasar tiempo con ella, que te fijes en sus defectos y te saquen de quicio cada vez más, que tu pareja te verbalice que te nota rar@ últimamente y tú tires balones fuera evadiendo darle una respuesta clara. Que mantengas discusiones por “tonterías” sin manifestar realmente el motivo por el que estás así. Que provoques determinadas situaciones para poder responsabilizar a tu pareja de lo sucedido y utilizarlo como excusa para acabar con la relación. O bien, que esperes a que sea él o ella quien acabe cansándose de esta situación y tome la difícil decisión por ti.

Lo sé, esto último no es nada fácil de reconocer y estoy segura que no te hace sentir nada bien, puede que incluso te avergüence. Pero déjame decirte que estas cosas ocurren porque no tenemos las herramientas adecuadas para gestionar la ruptura. Si las tuviéramos sería tan fácil como ponerlas en marcha, pero lo cierto es que nadie nos enseña cómo terminar adecuadamente una relación. Y, sin embargo, es una situación compleja llena de matices.

Lo que está claro es que independientemente del motivo que tengas para dejar la relación, tú también estás sufriendo y mucho. Nadie rompe con su pareja porque esté encantad@ de la vida. Tomas la decisión porque en el fondo sabes que es mucho peor si te fallas a ti mism@. Prolongar una relación que ya no te aporta lo suficiente te hará más daño y acabará por hacérselo también a la otra persona. Porque si “aguantas” más de la cuenta, cada día será más difícil estar a su lado, y llegará un momento en el que ya no puedas más. Todo el resentimiento latente que se había ido acumulando saldrá de peores formas, llegando incluso a romper la relación de la peor manera posible. Justo lo que querías evitar.

Así que ten muy presente, que tienes derecho a elegir el tipo de relación que quieres en tu vida y mejorar tu situación. No tienes por qué resignarte o aguantar estoicamente. El éxito también está en saber poner fin a tiempo. Y si tu pareja actual no es lo que quieres, es mejor daros la oportunidad mutuamente de encontrar a alguien con quien realmente si seáis felices.

Esto, lejos de convertirte en el malo de la película, te hace ser una persona que se responsabiliza de su propia vida, se cuida a sí misma y es coherente con sus necesidades y sentimientos. Al mismo tiempo que eres honest@ y respetuos@ con la otra persona. Porque no le haces ningún a favor quedándote en la relación solo por pena o por miedo a estar sol@.

Así que, si te está costando armarte de valor para dar el paso y gestionar la ruptura, presta atención a las siguientes claves para terminar una relación con el menor sufrimiento posible.

Claves para terminar una relación con el menor sufrimiento posible

¿Cómo comunico a mi pareja que me quiero separar?

Espero que te haya sido útil y si necesitas ayuda para dar el paso, o simplemente para que te ayude a gestionar la ruptura puedes ponerte en contacto conmigo.

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Por Esther Fuentes

Psicóloga sanitaria y psicoterapeuta de adultos

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